+57 311 788 55 99 viajesmaxitours@hotmail.com

Login

Sign Up

After creating an account, you'll be able to track your payment status, track the confirmation and you can also rate the tour after you finished the tour.
Username*
Password*
Confirm Password*
First Name*
Last Name*
Email*
Phone*
Country*
* Creating an account means you're okay with our Terms of Service and Privacy Statement.

Already a member?

Login
+57 311 788 55 99 viajesmaxitours@hotmail.com

Login

Sign Up

After creating an account, you'll be able to track your payment status, track the confirmation and you can also rate the tour after you finished the tour.
Username*
Password*
Confirm Password*
First Name*
Last Name*
Email*
Phone*
Country*
* Creating an account means you're okay with our Terms of Service and Privacy Statement.

Already a member?

Login

PABLO ESCOBAR Y SU “ARCA DE NOE”

 

En 1978 el narcotraficante más conocido en el mundo tenía un sueño, encontrar un lugar con selva, agua y montañas. A 165km de Medellín, en Puerto Triunfo, Antioquia;  se construyó  La Hacienda Nápoles, un lugar con  1.920 hectáreas donde avestruces, hipopótamos, cebras, jirafas, flamingos y otras especies exóticas hicieron parte de su propio zoológico.

Entre los animales más costosos que poseía el capo, estaba  la pareja de loras negras que compró en Miami por cuatrocientos mil dólares y que poco tiempo después descubriría que habían sido castradas. Una lora azul con ojos amarillos fue sacada de Brasil por contrabando en un jet privado,  un animal único que estaba protegido por las leyes de este país y que  le costó la suma de cien mil dólares.

Por otra parte, una pareja de delfines rosados que mandó comprar en el Amazonas, serían  los últimos animales en llegar al zoológico, completando alrededor de 1.200 animales exóticos  y una cifra de más de dos millones de dólares que el capo pagaría en efectivo al zoológico International Wildlife Park, en Dalas.

Luego de que su hijo Juan Pablo le preguntara por qué motivo no cobraba la entrada a la hacienda, si podría ser un buen negocio, el capo respondió -“Hijo, este zoológico es del pueblo. Mientras yo viva jamás voy a cobrar, porque me gusta que le gente pobre pueda venir a ver este espectáculo de la naturaleza”- Relata su hijo en el libro “Pablo Escobar, mi padre”.

Fuera del zoológico, la Hacienda Nápoles contaba con atracciones algo excéntricas,  según relata su hijo en el libro, “La hacienda Nápoles: tenía estación de gasolina propia, taller de mecánica y pintura para carros y motos; veintisiete lagos artificiales; cien mil árboles frutales; la pista de motocrós más grande de América Latina; parque jurásico con dinosaurios a escala real; dos helipuertos y pista de aterrizaje de mil metros; mil setecientos trabajadores; tres mil hectáreas, tres zoológicos y diez casas distribuidas por todo el terreno”.

Leave a Reply

¿Por qué reservar con nosotros?

  • Los mejores precios garantizados
  • Recogida y regreso a tu hotel
  • Guías bilingües
  • Líderes en servicios turísticos

¿Alguna pregunta?

No dude en llamarnos. Somos un equipo de expertos y estamos felices de poder hablar con usted.

+57 311 788 55 99

viajesmaxitours@hotmail.com